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Mi Perfil
ALICIA B VITTORIO
Ituzaingo, Buenos Aires - Argentina
Vittorio de Oillartaguerre, Alicia B.
Seudónimo : Alvit Oillart
- 1955, Buenos Aires, Argentina
- Ituzaingó, Pcia. de Buenos Aires, Argentina
- Escritora, Maestra Jardinera, prof. de Folklore, bibliotecaria
Es Bibliotecaria actualmente de "la Pequeña Biblioteca" de Alvit Oillart que fundó en el año 2000.
Estudió Piano, teoría y solfeo (1968) y dibujo. Se recibio de Maestra Jardinera 1985. cursó el 1er y 2do año del profesorado de Catequesis del seminario catequístico Pío IX, del Obispado de Morón. Cursó Danzas Folklóricas en la Escuela Municipal de Danzas “José Neglia” de Morón. Recibiéndose en 1996. Hizo Seminario de danzas Andinas y Rioplatenses en la Escuela de artesanías folklóricas de Haedo. Recibió lecciones de danzas árabes y salsa.
Fue invitada al Círculo literario de La Matanza donde leyó sus primeras poesías (1972) e integró con su hermana en el dúo folklórico “Las Sudamericanas”. Más tarde, integra el coro del Grupo de rock “Enseres” y conoce a un guitarrista y compositor que será su futuro esposo.: Jorge C. Oillartaguerre. Tienen tres hijas y actualmente 3 nietos
Fue nombrada secretaria del Museo de Ituzaingó “ Clarisse Coulombié de Goyaud”. Renunciando a su cargo por motivos particulares.
Estudió, un año Bibliotecología en el Instituto Nº 182 de Campo de Mayo. Fundó en el año 2000 “LA PEQUEÑA BIBLIOTECA “ de Alvit Oillart , Ubicándola en el garaje de su casa y atendiéndola desde ese momento. Con sus primeras nociones de computación hace la primera revista de con el mismo nombre,
Participa en la v jornadas “Borges y los otros”, agosto de 2005 como estudiante.
Integra varios talleres literarios teniendo como cordinadores a María Amelia Diaz, Gloria Padin, Ricardo Krakobsky, y Héctor Vignas. (Último en el 2009)
También participa en Internet en varios Ning y Blog
Blog personal : http: //alvitoillart-trasunmurodesilenci.blogspot.com

PREMIOS Y/O MENCIONES

• 5to Premio “DESAPARICIÓN”, Cuento, Concurso Ronda literaria Lomas de Zamora 1996-97.
• 1ra Mención especial “Y CUANDO CAPERUCITA VOLVIÓ AL BOSQUE...” Obra de teatro Infantil. Rubro : Títeres Concurso Aldo Alexandra XXXI 1998 Circulo Literario Biblioteca Bartolomé Mitre de la Municipalidad de Azul.
• Mención “BORGES”, poesía, Concurso Centro cultural de la Comuna de San Genaro, Santa Fe. 2000
• Diploma de reconocimiento por el aporte al Crecimiento Cultural Nacional, del Circulo literario Bartolomé Mitre de Azul, Cuadernillo Nº 1 de Cuentos y Poesías “TRAS UN MURO DE SILENCIO”.2001.
• Certamen editorial ”Nuevo Ser” poesiás seleccionadas “Esa Costumbre”• y “Las Cinco Ausencias”, editado en Antología de autores de habla hispana 2009

EXPOSICIONES
Participa en exposiciones como escritora y junto con compañeros de taller literario “Baldomero Fernàndez Moreno” de Gloria Padìn y el Taller Literario de ” Autores Argentinos”, cordinado por María Amelia Dìaz.
Colaboró con la Fundación educativa y cultural Morón, junto a su esposo en la realización de algunas áreas, actuando en el Cultural como presidenta con carácter Provisorio.
Algunas de ellas:
• “El arte no tiene límites”, UCIADI organizado por la Fundación Educativa y Cultural Morón,
• I y II Encuentro de Escritores Moronenses.1997-1998
• Exposiciones del Taller de “Autores Argentinos” y
Compartiendo una Exposición en el Teatro San Martín
con la escultora Edelweis Ortigüela
• “El árbol de los Haikus” con la misma escultora en distintos lugares de Castelar
• Exposición del Libro del Oeste, 1999, invitada por el Director: del Museo de Ituzaingó “ Clarisse Coulombié de Goyaud” , Sr Rolando Goyaud.

PUBLICACIONES EN LIBROS, DIARIOS Y REVISTAS

• “DESAPARICIÓN”. Cuento. En ANTOLOGÍA DE POESIAS Y CUENTOS PREMIADOS. Ronda literaria de Lomas de Zamora.1997 y publicado en “EL CORRESPONSAL”, de La Sociedad de Fomento de Castelar, en el mismo año y una parte del cuento en la Revista ACUERDOS, Dir:
• “EL FORASTERO” de la revista “ALFEIZAR” del taller literario del Centro Cultural Bernardino Rivadavia, dependiente de la Municipalidad de Ituzaingó. 1998.
• “CLAROS Y OSCUROS” cuento, Revista CIRCULO MITRE DE ,AZUL.1999 y Revista NUESTRO LUGAR”,
• “TORMENTA” y “FINAL” poesías. Semanario “LA PALOMA”, República Oriental del Uruguay. Del 24 de marzo del 2000.
“BORGES, poesía, revista “NUESTRO LUGAR”, Nº 39- Junio-Julio. 2001 y anteriormente fue publicado el “HAIKU Nº 1
• “DOÑA GUILLERMO Y DON ANTONIO”. De Ranchito de mis abuelos (Un pedacito de mi Infancia) publicado en la revista “EL ÁNGEL” y en el periódico Folklòrico “EL PALENQUE”, Año, 4 Nº 36, mayo 2006
• “TÚNEL” de PAISAJEANDO BUENOS AIRES, revista del taller literario de AUTORES ARGENTINOS
• “MEMORIA PARA UN MÁRTIR” de HISTORIAS CON HISTORIAS, Revista del taller literario de AUTORES ARGENTINOS
• “ESA COSTUMBRE” Y “LAS CINCO AUSENCIAS”, poesías. Publicado en “Nueva literatura de habla Hispana” 2009( Antologia de Autores Hispanomericanos) Editorial Nuevo Se
• “EL CARTERO DEL AMOR” Mención Poesía, Concurso •” A veces llegan cartas a donde ya no queda nadie” .Organizado por CEFINI (Centro de Filatelia y Numismática)

, .
PUBLICACIONES EN INTERNET

• LA ESTACIÓN DEL AMOR” ( Poesía) Concurso PABLAR .COM
• RIO DE AMARGURA ( poesía ) PALABRAS DIVERSAS,COM
• "EXPECIE EXTRAÑA" ( Cuento) en SUSURRODELASIERRA.COM Sección –Cuentos: Grandes para chicos - . Dir Isabel Ali . y Diploma de reconocimiento Córdoba 2009.
• “EL ARBOL DE CHOCOLATE Y CARAMELOS” (Cuento infantil) idem
• “LA GALLINA” poesía para nivel inicial- Idem y publicado también en papel.
• “CLAROS Y OSCUROS”, en REVISTA NATURA
• ORIBE Y EL FANTASMA DE MARCOS (Memoria de un mártir) PARNASSUS, PATRIA DE ARTISTAS; RINCON DE LA ARMONIA, GACETA LITERARIA, MIS LITERATURAS, etc…
Y muchas más obras.



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TRAS UN MURO DE SILENCIO


ORIBE Y EL FANTASMA DE MARCOS*
Alvit Oillart

“1841. Plaza de Tucumán. Oribe, montado sobre su caballo, exhibe la cabeza de un hombre. Insertada sobre su lanza sangrienta, va salpicando el suelo con estrellas rojizas, marcando el camino del rojo punzó de la victoria.
Durante los días sucesivos, dará vuelta, alrededor de la misma, mostrando el rostro fantasmagórico, los ojos, aún abiertos y sin pupilas, que espantan a niños y mujeres.
Repite, palabras amenazadoras, “para que lo oigan, quienes conspiren contra el Gobernador Juan Manuel de Rosas”, enardeciendo, cada vez más, el odio de los Unitarios. Creando espíritu de venganza”.

Desde ese momento, pasará muchas noches sin poder dormir. Pero, ya vencido por el agotamiento, sueña que una mujer le impide el paso a su caballo. Él, lo abalanza contra ella y la arroja al suelo.
En el envión la cabeza se suelta inesperadamente de la lanza y rueda por el suelo.
La mujer se reincorpora.
Al ver sus ojos cerrados, parece indefensa.
Baja de su caballo. Está convencido que ella se arrodillara ante sus pies y le implorará: - ¡Por Amor de dios, deje en paz a ese difunto!
De su conciencia equívoca y de esa boca desafiante, sale una voz de orden:
-¡Deje en paz, esta Alma!.

Oribe enfurece. Se retuerce entre las sábanas. Tira su lanza y alza su rebenque contra la mujer.
Un instante para terminar con esta pesadilla, pero la mirada de la mujer lo paraliza. Le impide bajar su brazo para golpearla.
Retrocede. Monta en su caballo y se marcha. Impregnado de sudor, de miedo. Se ve a sí mismo, yéndose. Riendo, con una carcajada nerviosa que se esparce por el aire, hasta perderse en el infinito del silencio.
La mujer se inclina y toma la cabeza, acariciando las pálidas mejillas. La envuelve en un paño oscuro y la acuna entre sus brazos.
Con las pupilas enrojecidas de llanto y de impotencia, se encamina hacia Salta. Descalza por la alfombra verde, por la selva, por el suelo ardiente, soporta las inclemencias del tiempo, el frío de la noche, la amenaza de los pumas.
Sigue con sus pies descalzos sobre el suelo ardiente.
Ninguno de los dos repara en las heridas de los espinillos.

Él, sabe lo que ella busca, porque lo ha leído en su pensamiento. Busca hallar la otra parte de Marcos y pronto lo encontrará. Sabe, que no le aterroriza el cuerpo deshecho por las rapiñas, la carne deforme y maloliente.

Pone la cabeza junto al resto y arma al hombre. Solo piensa en cavar un hoyo, para darle sepultura. No tiene herramientas, solo sus manos agrietadas, que abren un pequeño surco en la tierra árida. Sangran. Son inmune al dolor. Y se hunden, cada vez más, cada vez más.
Arrastra al muerto y lo deposita en el fondo del pozo. Lo cubre de tierra y la humedece con sus lágrimas.

Oribe despierta. Sentado sobre el borde de la cama, observa sus manos. Tienen sangre. Es la sangre de Marcos que se escurre entre sus dedos. Su grito es como un tormento.

El sol comienza a despuntar. Un rayo de luz lo hiere en la frente. Él, lo esquiva. Lo esquiva siempre. Su mirada se pierde en el fondo de los recuerdos. Ve a la mujer de su sueño: La Fortunata García. Recuerda haberla visto rezar, sobre la tumba de Marcos. Rezar por él, por el hijo que queda. Escucha susurrarle al oido: Que su padre no vuelve. Que está con Tatita en el cielo.

Oribe, se ve reflejado en el muerto. El muerto, ahora, es él. Sus fuerzas se debilitan. Esta cansado de luchar con un fantasma.
Vuelve a despertar una y mil veces hasta que la pesadilla, lo envuelve y lo lleva como un remolino.
Título Original “MEMORIA PARA UN MÁRTIR” de HISTORIAS CON HISTORIAS, 1998. Revista del taller literario de Autores Argentinos- coordinadora Maria Amelia Diaz. Municipalidad de Morón, Dirección de Cultura (Corregido en 2008)



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RAREZAS



ESPECIE  EXTRAÑA

 

Habían traído, un avestruz, proveniente de la granja educativa del Jardín Botánico Nacional,  para exponer en la escuela primaria donde yo trabajaba de portera. El único lugar para ubicarlo (según la directora) serìa la sala de música, porque ésta poseía dos puertas opuestas para que entren y salgan los niños; bastante lugar para ubicar varios grados y poder apreciar el espécimen.

La exposición comenzaría dentro de quince minutos y fui la primera en verlo.  Estaba  en un rincón, mirándome de reojo, como desconfiado. Me acerqué despacito y como si se hubiera dado cuenta de mi presencia,  estiró su cuello y sacó su cabeza por la puerta del fondo gorjeando, graznando, emitiendo silbidos y sonidos raros.

Para calmarlo, acaricié su suave plumaje aterciopelado y me  aproximé un poco más.  Hubo un silencio, luego, sentí un ruido,  un chillido. No sé... Hasta que su pico apareció por otra entrada.

No me había dado cuenta, que el cogote del avestruz, había alcanzado la chapa traslúcida del techo del patio y por motivos que desconocía no podía moverse. Quise pedir ayuda pero, al darme vuelta, choque con sus patas finas y peludas como las de las arañas. Observé  que estaban divididas cada una en dos partes y unidas en los extremos. Estas  colgaban  del  dintel de la puerta  y se movían como las ramas del sauce llorón que tiene plantado mi vecina del fondo.

Nunca había visto un avestruz equilibrista y este sería perfecto para llevarlo al circo. Era una especie sin igual.

Seguí en dirección a la extensa víbora , hasta que llegué a la entrada de la cocina donde escuché la voz de mi marido:

- ¿ Me preparás un cafecito?.

             Yo seguía con la cabeza levantada,  mirando hacia arriba.

Una señora que ingresaba a la escuela para buscar a su hijo, se acomodó a mi lado imitando mi posición.

Cuando llegué con la mirada al final de la búsqueda del animal,  llamé a mi marido (que todavía seguía esperando el café) y  mirando el reloj,  molesta por el contratiempo,  le gritè.

-¡Andá  a sacar ese bicho de ahí! –

           La mujer, que no sabía, de quién estaba hablando, me miró ofendida y se dirigió a la salida.

Después muchas idas y venidas cambiando de lugar la escalera de madera, él, subió por  los peldaños y al llegar al techo, me comentó:

- Se enredó en un caño y se está ahorcando. Voy a desenroscarlo y trataré de bajarlo como sea.

    Por suerte, todo fue muy rápido y el animal colaboró para que volviera todo a la normalidad (bueno, casi) pero, por las dudas que se quisiera escapar, la puerta del fondo del salón de música se mantuvo cerrada con llave.

Los escolares, a la hora del recreo, pudieron “apreciar el espécimen”, que se paseaba muy elegante de aquí para allá, mirando con un solo ojo y de vez en cuando lanzando unas patadas cortas para impresionar a los niños.

           

La profesora de música, al saber que se había dado la orden de ubicar el animal en su salón,  llegó muy enojada interrumpiendo a los niños y maestros y desalojando a los grados que no le correspondía su materia. 

-Me niego a dar clases, con este... Ave. Ave... Bueno, ¡Me niego!.- le dijo a la directora, con aire de prepotencia. Ante esta negativa, y por orden de esta última, mi marido y yo, nos dispusimos a llevarlo al jardín.  Pero, fue imposible sacarlo del aula. Estaba pegado al piso como si fuera parte de él.

-¡ Se empacó!  - le dije tratando de empujar al bicho por detrás.

-¡Se empacó! - Le dijo la directora a la profesora de música, tratando de disimular una sonrisa burlona, levantando los hombros y las palmas de las manos en un gesto de resignación

            Al final,  accedió compartir su clase con el espécimen, y mientras los niños se acomodaban para cantar, se sentó en el banquito del piano dispuesta a ejecutar las primeras notas., pero, en ese momento: ¡Se produjo el caos!.  

El  avestruz no le dio tiempo de apoyar los dedos sobre el teclado adelantándose a su pensamiento y su pico se fue  deslizándose por las teclas tocando notas disonantes, que se mezclaron con las risotadas de los alumnos.  Luego, el plumoso animal estiró su cogote hasta el techo sin llegar a atravesarlo. y comenzó a hacer todo tipo de muecas y gorjeos

            -¡NO AGUANTO MÁS  A ESTE AVE... AVES... TRUZ!,. Escuchando  el alboroto de los niños, grito:  ¡SILENCIO! –  Y tomando bruscamente del brazo a uno de sus alumnos y poniéndolos en fila a los otros les dijo .-¡VAMOS!- y salieron al patio. Cuando todos estuvieron fuera del salón, cerró la puerta de un portazo.

           

El avestruz se quedó solo y al cabo de unas horas, comenzó a sentirse triste. Se habían olvidado de él. Nadie vino a buscarlo.  Espió por el ojo de la cerradura, pero nada ni nadie.

Una lágrima gruesa cayó al suelo, luego otra y otra.

 

Me mandaron a llamar urgente. 

-Se rompió un caño del agua y se está inundando la escuela- me dijeron. Por debajo de la puerta exterior de la escuela salía un torrente de agua hacia la vereda.  Para  cruzar la calle, tenían que ponerse botas.

Llegué acompañada de mi marido al mismo tiempo llegaba el camión de  los bomberos. Entramos juntos y nos siguieron algunos vecinos. Yo les iba  informando donde se encontraban las cañerías.

            La directora,  que se había enterado por un alumno  y no había podido comunicarse conmigo porque  en ese momento la línea estaba ocupada, se vino con los ruleros puestos y en chancletas.  Entró   asustada mirando a uno y otro lado. Al vernos se tranquilizó y le explicamos que :  Todavía no descubrimos nada - y que nos íbamos a dividir en grupos para buscar la pérdida de agua.

Apenas terminamos de decir esto, escuchamos una suave melodía que nos guió hasta el salón de música.

-¡ EL AVESTRUZ!...¡NOS OLVIDAMOS DEL AVESTRUZ! - gritó de repente la directora, -POBRE ANIMAL- Decía  alocadamente, y nos comentaba que el espécimen,  al pasar toda la noche con los pies mojados debió haber levantado fiebre y esto le provocaría una neumonía y que director del Botánico debía estar en estos momentos muy enojado por su olvido, y quién sabe si volvería a prestarnos el animal.

 

            Los presentes la miraron sin comprender una palabra.  Yo, si, sabía de qué hablaba. Y adivinando el pensamiento de la directora me adelante y giré el picaporte de la sala de música.

Y allí lo ví, en un rincón,  soplando una flauta. De ella salían notas dulcemente tristes.  Se detuvo cuando llegaron los otros. Nos miró, con los párpados caídos y los ojos llenos de lágrimas.  Se estiro y estiro hasta que nadie , ni yo misma supimos como desapareció.

En el patio central se escuchó el chapoteo. Un torbellino de agua. El animal daba vueltas en círculo sin poder

 salir. Alguien,  abrió  la puerta en ese momento.

Y el avestruz se fue saltando, corriendo, mirando por arriba de los techos de las casas y gorjeando las notas musicales, por la misma calle donde el agua corría.

 

 

·         EXPECIE EXTRAÑA  (corregido)  Del Cuadernillo Nº 1 de Cuentos y Poesía “TRAS UN MURO DE SILENCIO”.2001

·                                  www.susurrodelsierra.com.ar  Sección Grandes para chicos  2009   Dir :  Isabel Ali

·                                  Diploma por colaboración de la misma revista digital

 

EL ARBOL DE CHOCOLATE Y CARAMELOS

Cuento infantil

 

 

             En un castillo, rodeado de grandes árboles, vivía una princesita inquieta, deseosa de hallar nuevas aventuras.

            Cada vez, que miraba por la ventana, se atrevía a preguntarle al Rey: - Su Majestad... Me permitiría ir al bosque para buscar hojas brillantes o alguna cosa interesante?-

            -Querida hija mía- le respondía el rey- Ya sabe Ud. cuántas personas se han perdido allí y no sería agradable para mí, el perder tan preciosa princesa.-

            A pesar de los consejos del Rey, la princesita, un día, se encaminó hacia el bosque. Fue introdujéndose más y más hasta llegar a un árbol gigantesco, pero este, no tenía hojas brillantes, sino ramas con ramilletes de chocolate y caramelos.

            -¡ Es fabuloso!- exclamó la princesita- Le mostraré al rey mi descubrimiento!.- pero no pudo evitar la tentación de comerse todo lo que estuviese a su alcance. Tanto, que se quedó dormida sobre una raíz.

            Después de un largo rato, escuchó el grito de un pájaro. Despertó  sobresaltada. Al mirarse se dio cuenta que se había convertido en un ave de hermosos colores. Había empequeñecido y podía volar.

            Intentó hablar con otros pájaros, pero, cuando ella se acercaba remontaban vuelo. Con dificultad, voló hacia el castillo y detrás de la ventana observó al rey en su trono,  muy preocupado.

            -¡ Su Majestad…! ¡Su Majestad...!- gritó la princesita.

Por un instante, el rey creyó oír la voz de su hija. Se acercó a la ventana y la abrió. Tanto fue la alegría de la princesita que comenzó a dar unos horrichillidos, aleteando sin cesar.

            - ¡ Este pájaro está loco!- comentó el rey y después de cerrar la ventana, volvió a su trono muy triste.

            Y volando hacia lo alto de una rama, la princesita se puso a llorar desconsolada.

 Mientras, el sol, se escondía y la luna, comenzaba a asomar detrás de las montañas. Una luciérnaga que pasaba por allí, la escuchó y pregunto: -¿ que te sucede?. Con lágrimas en los ojos ella le contó lo sucedido.

-Yo conozco un brujo... - dijo la luciérnaga-... que vive a mil doscientos árboles de aquí, pero, tenemos que tener cuidado de las lechuzas, si nos ven... les dirían  de nuestra presencia a los lobos.

            Y cuidando de no hacer ruido, llegaron al centro del bosque. Cerca,  muy cerca se encontraba la cabaña del brujo. Al llegar, el pájaro picoteó la puerta. El brujo medio somnoliento abrió.

            - ¿ A que vienen aquí? ¡ A esta hora!- dijo enojado.

           

Él entendía su lenguaje y ella contó su historia - Muy bien... - dijo al final el brujo- consultaré  mis libros. ¡ Alguna fórmula encontraré!- Sacó de un baúl, varios libros cubiertos de un polvo blanco. - A ver... Este no... este tampoco. Personas... pájaros a personas...¡ Si éste es ! ¡ Acá está!-. (Esto último, hizo palpitar el corazón de pájaro de la princesita)  Abriendo el libro, comenzó a leer. Luego exclamó -¡ Debo conseguir un diente de Dragón! -.

            La luciérnaga preguntó  sorprendida - ¿ UN DIENTE DE DRAGÓN? -

            - ¡ Sí! Será una misión... ¡Muy riesgosa!- le respondió, pensando en voz alta- ¡Saldremos en este mismo instante! - Y tomó una bolsa que estaba arriba de la mesa y salió.  Sin decir una palabra,  ambos lo siguieron.

            Llegaron a un lago. La luciérnaga, apago por un momento su farolito. El pájaro asustado lanzó un chillido desesperado. - ¡ Silencio! Gritó el brujo y se sentó a esperar.

-                                             ¿A esperar qué? - pregunté.

-                                             - ¡A que aparezca el Dragón!-.

            El bosque comenzó a temblar. Se oía un rugido terrorífico. Un monstruo, se acercaba muy aprisa.lanzando fuego por la boca,

            -¡ Pronto! - dijo el brujo- Yo, subiré al árbol y le pegaré muy fuerte. Ustedes traten de distraerlo  para que no me vea-.

            Llegó el momento tan ansiado. El brujo, con un garrote en la mano se preparaba para ese instante. El pájaro y la luciérnaga tenían que traerlo hacia el árbol donde estaba el brujo. Él  los vio. Venía corriendo cuando sintió el golpe. El diente cayó al suelo y el Dragón se quejó dolorido. Luego, furioso, se abalanzó sobre los indefensos animalitos, lanzando llamaradas.  El brujo, bajó del árbol y guardó el diente en la bolsa.

            Por suerte, el pájaro tuvo una gran idea. Comenzó a picotearle los ojos al Dragón y éste no podía  ver hacia  donde se dirigía. Con silbidos y chillidos lo atrajo hacia el lago. El monstruo se hundió en las aguas y desapareció.

Volvieron a la cabaña. El brujo preparó el brebaje

-¡Ahora bebe!- le dijo. Este tomó un poco y el brebaje comenzó a hacer efecto. Primero, se convirtió en un enorme pájaro. Luego sus alas fueron tranformándese en brazos, sus patas en piernas, se fue completando su cuerpo y apareció una linda carita con hermosos rizos dorados.

            -¡Oh, eres muy hermosa! - Le dijo a la luciérnaga.

            Bailaron los tres, hasta el amanecer. La princesita volvió al castillo acompañada por sus amigos. Le contaron al rey lo sucedido. Y este los invitó aun gran banquete premiando al brujo y a la luciérnaga por haber salvado a su hija.

 

Luego les dijo: - Enviaré leñadores al bosque, para que corten ese árbol y entierren todos los chocolates y caramelos para que nadie los pueda comer-

            - ¡ NO!- suplicó el brujo - no es culpa del árbol,  Señor, es culpa de los hombres. Ante sus frutos se tientan y lugo se convierten en pájaros. Los que quieren ser libres se convierten en esclavos del bosque y casi nunca pueden volver-.

            El Rey, guardó silencio por un instante y dijo: - Está bien... lo pensaré. Mañana tendrás mi respuesta.  - ¿ Vos, qué harías? ¿Me ayudas a terminar cuento?          

                                                                                                                 

·          www.susurrodelsierra.com.ar  Sección Grandes para chicos  2009 

          Dir :  Isabel Ali 

·          Diploma por colaboración de la misma revista digital

 

 SORPRESA EN   LA GRANJA

 

Anoche fue atacada la granja.

El jaulón que estaba totalmente alambrado con un tejido hexagonal (inclusive el techo) donde habitaban tres conejos; una perdiz colorada; una liebre y una tortuga, había sido cortado en forma circular por manos expertas en este arte.

El agujero, tenía unos treinta centímetros de diámetro aproximadamente, lo que me dió la pista,  que habrían utilizado una herramienta.  Razón por la cual, deduje a simple vista que ésta,  era obra de un hombre.

Al entrar y realizar la investigación de los cuerpos yacentes dentro del jaulón, pude determinar minuciosamente que las heridas causadas en el cuello, habían sido  provocadas por una mordedura. (Comadrejas suelen abundar por estos lados, pero esto no era obra de ellas).

Pude especular entonces, que alguna persona habría roto el alambre y obligado a entrar a los asesinos ¿perros salvajes, quizás?

Mientras hacia mis deducciones al estilo Sherlon Homes, oí  que alguien me llamaba con voz muy apagada. Pude  agudizar mi oído y escuchar que  pedía ayuda.

Abrí  la puerta  del jaulón y salí. Mire hacia todos lados y no había nadie alrededor.

Avisté el gallinero que se encontraba a diez metros de donde estaba yo.  Me dirigí hacia allá y no me sorprendí al verlo anegado de plumas y  aves muertas.  Busqué a Susanita (la mansa gallina colorada que se había ganado el  cariño de todos y que cuidaba de no picarle los dedos a los chicos cuando le daban de comer  maíz).

 Intuí un movimiento y giré  la cabeza, Entonces,  vi,  al único testigo de la matanza de sus congéneres.  Era, un gallo Blanco con cresta muy roja que me espiaba debajo de un arbusto. Estaba muy asustado. A su lado, daba su último suspiro Susanita.

 

Los cadáveres fueron sacados a la brevedad por los ayudantes de la granja. No se dejaron rastros de lo sucedido y se cubrió el círculo del alambrado con unas chapas para disimular el atentado.

 

Volviendo a hacer el recorrido anterior, para asegurarme que todo estaría en orden, observé que aún agonizaba la pequeña liebre (que seguramente, preparada para defenderse en lugares inhóspitos había tratado de correr por el rectángulo cerrado sin lograr escapar de los feroces dientes).  La  tortuga había salido ilesa. Ignorada por los asesinos, quizás,  por la escasez de sus movimientos y por el color de su caparazón casi imposible de distinguir en la oscuridad.

Por curiosidad o no sé por qué razón, volví a introducirme en el jaulón. La tortuga estaba frente a la liebre mirándola fijamente a los ojos. Luego, en una posición que no llegue a comprender, giro su cuerpo incómodamente hacia un lado, movió  su cabeza como inspeccionando la herida de su amiga y sorpresivamente se metió dentro de su cueva.

           

Los niños comenzaron a llegar. Unos correteaban por el parque, otros jugaban en las hamacas.  

La liebre había expirado su último adiós y fue trasladada antes que ellos la vieran.

 

La muerte había pasado por aquí y sentí como si me hubiera rozado. Me temblaban las piernas. Sentí  desolación,  a pesar de estar acostumbrado a vivir en la selva y ver horrorosas matanzas entre los mismos animales.

Angustiado me retiré sin darme vuelta. A  mi lado pasaron un grupo de infantes tomados de la mano.

Recordé que no le había dado de comer a la tortuga, ni tampoco me aseguré si tenia suficiente agua. Volví a entrar sin darme cuenta que las risas infantiles rodearon el jaulón.

 A su vez, una  multitud de alumnos y profesores, llegaban en micros y  se agolpaban para ver el espectáculo de una nueva especie de animal que se movía ligeramente a mi alrededor.

Me preguntaban¿De qué país era originaria?.  ¿De qué granja o zoológico la había traído? y otras tantas preguntas más.

 

Sin darme cuenta,  en pocos minutos,  una avalancha de periodistas apareció de la nada, especulando sobre lo que había pasado.

 Yo, confundido todavía con lo que había sucedido esta mañana, respondía automáticamente – En unos instantes lo sabrán o ya se va a explicar a su debido tiempo…

La verdad es que no sabía que decirles, aunque podía haberles dicho que la liebre y la tortuga se comunicaron telepáticamente y que luego…Pero preferí dejar esta interpretación para mi mismo. No sea que me den por loco.

 

            Los directores de la granja  me sugirieron que me olvidara de la investigación y que me preocupara en ponerle un nombre a esta nueva especie. Pensé en algo que todos entendieran. No fue difícil clasificarla. Tomé el lápiz y dibuje las primeras letras sobre una madera.

            .Busqué en el galpón, esmalte rojo, pincel fino…Y puse manos a la obra. 

Cuando termine, me dirigí al jaulón y colgué  el cartelito pintado con letras coloradas:

 

 

     ·            Publicado en Internet, Ning “ Parnasus, Patria de Artistas”, “Rincón de l Armonía”

·                                 Blog de la Autora :  

        http://alvitoillart-trasunmurodesilenci.blogspot.com

 

 

 

DESAPARICIÓN

            Podría decirse que esto parecería absurdo, pero he llegado a la conclusión que no lo es.

            Una madrugada de insomnio, mientras leía una revista considerada como un de la más prestigiosas, por veracidad en información e investigación, encontré una nota referida a "Los Grandes de Ayer y de Hoy", en dicho artículo  algunos científicos afimaban, que estos heredaban su don, de espíritus talentosos, muertos en siglos anteriores. Miguel Ángel, Bethoveen,  o Dante , podían  reencarnarse  en otro cuerpo.

            Otras teorías, especulaban, que el hombre común, podía tener varios o quizás ninguno, refiriéndose este último al  "cabeza hueca" ( del que nadie se haría responsable de los desastres que pudiera hacer). En cambio, el poseedor de varios espíritus, tenía una gran ventaja. Se podía desenvolver con gran facilidad en todas las artes, alcanzando la calidad de "genio".

            El espíritu "consejero", semejante a un ángel guardián,  nos servía para la autocrítica, nos ayudaba a perfeccionarnos.

Lo mas interesante de todo esto, es que se mencionaba a Borges, como un ser atemporal  y habían llegado a pensar, que nunca fue humano.  

            Esta mañana al despertar, he buscado la revista para terminar de leer estos conceptos. Presiento, que alguien la haya robado, quizás  ha descubierto mi secreto. La de ser su única poseedora.

            Después de tenerla guardada durante millones de años en este pequeño mundo de estantes, rellenos de polvorientos libros, la he puesto en evidencia, al dejarla sobre mi mesita de luz.

Lo que no sabe el ladrón, es que, apenas comience su lectura, sus líneas se desvanecerán por completo en menos que cante un gallo.

 

       

·          5to premio “Ronda Literaria” de lomas de Zamora*Antología  de poesías y cuentos premiados 1996-1997

·          Revista “Acuerdos”,.Dir: Mario A.  D’Alessandro

 

UNA SOMBRA EN PIYAMAS

 

Eran las 2 de la madrugada de un día verano. Se  había levantado un poco de viento. La luna iluminaba por la ventana y  su reflejo no me dejaba dormir. 

Me senté en la cama y me calcé las chinelas. Me puse la bata y abrí despacio la puerta de la habitación,  para no despertar a mi marido.

Salí al pasillo. Pasé cerca de la ventanita y tuve  la intención de mirar hacia el jardín (como de costumbre)  y observar el movimiento de la calle, pero,  decidí seguir adelante, encender la luz de la escalera y llegarme hasta la planta baja.

Una vez allí me dirigí hasta la cocina. Abrí el grifo. Agregué agua a la pava (lo suficiente para tomar un té). Busque en la alacena, la cajita de la infusión relajante y puse un saquito dentro de la taza.

El magiclik (como la mayoria de las veces) no funcionaba, entonces, busqué los fósforos en el primer cajón. Moví la llave de gas y raspando la cerilla, encendí la hornalla. Luego, puse la pava sobre la llama…

 

Mientras,  esperaba que hirviera el agua,  pulse el botón de encendido del televisor y la pantalla se abrió en forma de lluvia. La programación había finalizado.  Con fastidio lo apagué  y me quedé en silencio escuchando los sonidos de la noche.

El silbido de la pava, me alertó,  que el agua había llegado a su punto máximo.

Introduje  la cucharita dentro de la taza (como me había enseñado mi madre, por las dudas que el  calor excesivo rompiera la loza) y vertí el agua.

El té estaba caliente y esperé un poco para beberlo.

Comencé a sentir frio y decidir subír las escaleras con la taza en la mano,  ya que habia consumido solo la mitad de la bebida.

Antes de llegar al dormitorio,  no pude evitar mirar por la ventanita del pasillo.  Me atraía como un imán.

La calle, tenía poca luminosidad,  debido a los árboles que la limitaban.  A pesar de ello,  alcancé a ver,  una sombra muy oscura  que la  atravesaba. Al llegar a la vereda de enfrente, ésta,  esquivó el vehículo que estaba estacionado  y lo rodeó  por detrás.

Un auto de la policía pasaba en ese momento. las luces encendidas de los  faros revelaron su sombra,  ya más nitidamente. Era,  la de  un hombre. Él,   llevaba las manos en los bolsillos y siguió en esa posición, al pasar por el portón de chapa negra del chalet de mi vecina.

 Al principio,  no había reparado en su vestimenta. Pero, mi curiosidad,  hizo agudizar mi vista. Tenía una bata rayada atada a la cintura y aparentemente, un piyama por debajo. Luego, comprobé que llevaba puestas unas pantuflas.

 Lo seguí con la mirada, y cambie de posición para observar al patrullero de la policía, que no se detuvo ante este rarísimo hecho (Por lo menos para mí).  Pegué mi rostro contra el vidrio para fijarme si el hombre seguía todavía en la vereda de enfrente y busqué, instintivamente,  la traba para abrir la ventanita, sacar la cabeza y  poder ver mejor, pero,  su figura había desaparecido.

Esperé unos instantes.  La  sombra,  volvio a aparecer entre los árboles y siguió caminando hasta hacerse cada vez diminuta.

 Yo seguía con la taza en la mano.  El té, ya se había enfriado.

  

CLAROS Y OSCUROS

 

Noche de verano.

Una refrescante brisa, husmea por los rincones del pueblo silencioso. En la calle sembrada de adoquines desparejos se arremolinan  partículas de polvo sepulcral.

 Cada puerta es una puerta cerrada a la alegría. En cada casa hay una cruz  y todas tienen inscripciones sobre el umbral. Algunas como esta: “Ya duermen las almas en pena. Aquellas que fueron...”. (Apellidos conocidos).

Entre los árboles, testigos de su presencia, una princesa rodeada de estrellas titilantes, hace guiños con su ojo plateado. Alumbra el paisaje nocturno, posando su resplandor sobre los pinos, los techos, los caminos (casi circulares) de las montañas. El lago de la inmensa llanura espeja su hermosa figura. Las sombras se esfuerzan inútilmente por alcanzarla.

 Las luces de la ciudad, desde arriba parecen luciérnagas. Allí la claridad de la vida. Aquí... la oscuridad. Aquí, las blancas sábanas arrugadas, se desperezan. Las flores marchitas de los jarrones, dejan caer sus pétalos, para esparcirlos sobre la piedra caliente por los rayos del sol del mediodía.

            Ni un piar tembloroso de pájaro. Ni  un nido. Ni una migaja para saciar el hambre. Solamente, pálidas paredes desteñidas por el tiempo. Feroces animales petrificados custodiando el lugar, fuentes con ángeles sedientos. Charcos de vela bajo algún santo.

 “Nunca habrá alegrías” - dice una leyenda en el pórtico principal del pueblo, al que llamaron hace tiempo   “El Lloranza” (El que llora a la esperanza). Los antiguos que llegaron, jamás pudieron salir del lugar, quedándose a vivir en él, hasta que alguien encontró la salida y ahora, solamente se recibe visita de vez en cuando.                       

  

·         Revista “CIRCULO MITRE”  de  AZUL.1999 (Dir Dante Bustos)

·         Revista “NUESTRO LUGAR”-Nuestros narradores- Publicación    

        independiente declarada de Interés Municipal en Ituzaingó,

       Año X - N° 58 Villa Udaondo, (Dir.Angélica Beatriz Capagli)

·         Revista NATURA  Especial Brujas, Hechizos y Mágia.

              http://www.servercronos.net/bloglgc/index.php/minatura/

              http://minaturasoterrania-monelle.blogspot.com/

              Ricardo Acevedo E.Director de la Revista digital miniatura

              (2009)

 

 


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